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Una disección de la tensa relación entre el individuo y la sociedad
Más conocido como "El Hombre Invisible" en círculos mediáticos, Liu Bolin aborda las preocupaciones sociales de su país natal a través de su práctica artística, destacando especialmente por sus instalaciones de "camuflaje".
Trascendiendo medios como la performance y la fotografía, Liu Bolin disecciona la tensa relación entre el individuo y la sociedad al 'desaparecer' en entornos que son lugares de conflicto y crítica.
Su serie Hiding in the City se ha expuesto en numerosos museos e instituciones de todo el mundo.
Inspirados por sus potentes mensajes visuales, artistas e instituciones como el Louvre, la revista Harper’s Bazaar, el Centre Pompidou, Ruinart, Moncler, Fred, Renault, JR, Carlos Cruz-Diez, Jon Bon Jovi, Kenny Scharf, entre otros, han invitado a Liu Bolin a colaborar en proyectos creativos.
En 2015, fue seleccionado para la campaña apoyada por las Naciones Unidas The Global Goals, con el objetivo de fomentar la erradicación de la pobreza, el desarrollo sostenible y luchar contra la desigualdad y la injusticia, ocultándose entre 193 banderas del mundo.
Liu Bolin actualmente vive y trabaja en Pekín.
Liu Bolin
Artista y fotógrafo chino nacido en la provincia de Shandong (1973) y residente en Pekín, Liu Bolin obtuvo el diploma en escultura en la Academia Central de Bellas Artes en 2001. Sus inicios como escultor se vieron interrumpidos en 2005 por la expropiación y destrucción de su taller, frente a las ruinas del cual hará su primer autorretrato.
En sus series «Camuflajes urbanos», Liu Bolin se pinta a sí mismo utilizando técnicas de pintura tradicional con el propósito de integrar su imagen en un decorado común, como un jardín o un quiosco de periódicos, y luego se fotografía. Cuando el espectador se enfrenta a estos «camuflajes», descubre la figura del artista como un elemento ajeno al paisaje, produciéndose lecturas inéditas a través de la percepción de lo que supuestamente era invisible.
Si bien el soporte final de la obra es la fotografía, el artista enriquece su discurso transitando simultáneamente por el mundo de la escultura, la pintura corporal y la performance. Pasado siglo y medio desde la aparición de la fotografía como medio de expresión, artistas como Bolin logran innovar creando nuevas posibilidades con este medio.
Con una intensa capacidad camaleónica y de mimetización con el entorno, reflejo de sus inquietudes sociales, Bolin revela una protesta silenciosa, casi transparente, que invita a la reflexión sobre la identidad, el consumo y la presencia del ser humano ante los problemas que nos rodean.